Cuando hablamos de ciudades que han integrado el autocultivo y la agricultura urbana como una política de Estado exitosa, el enfoque ha pasado de ser un simple «hobby» a convertirse en una herramienta de resiliencia alimentaria y mitigación climática.

Rosario (Argentina): El modelo global de resiliencia
Rosario es, posiblemente, el caso más exitoso y premiado de América Latina (reconocido por el World Resources Institute). Lo que comenzó como una respuesta a la crisis de 2001 se transformó en un sistema de infraestructura verde permanente.

El Modelo: El Programa de Agricultura Urbana (PAU) utiliza terrenos baldíos y espacios públicos para crear «Parques Huerta». El municipio brinda semillas, capacitación y, lo más importante, canales de comercialización directa.

Por qué es positivo: * Impacto Ambiental: Reduce las «millas de alimentos» (la energía gastada en transporte) y actúa como regulador térmico, disminuyendo la temperatura de la ciudad.

Seguridad Alimentaria: Durante las crisis de suministro globales de los últimos años, Rosario ha mantenido una red local de hortalizas orgánicas que abastece a miles de familias.

Uso del Suelo: Convirtió basurales en espacios productivos que absorben el exceso de lluvia, evitando inundaciones.

París (Francia): El objetivo «Parisculteur»
Bajo una legislación ambiciosa, París se propuso cubrir sus techos y fachadas con vegetación, destinando una parte importante exclusivamente a la producción de alimentos.

    El Modelo: A través del proyecto Parisculteurs, la ciudad licita espacios en azoteas de edificios públicos, escuelas y hoteles para que ciudadanos y cooperativas cultiven. Ya han superado las 30 hectáreas de cultivo urbano en plena ciudad.

    Por qué es positivo:

    Economía Circular: Muchos de estos cultivos utilizan el compostaje de los residuos orgánicos producidos en el mismo edificio, cerrando el ciclo de nutrientes.

    Biodiversidad Urbana: La proliferación de huertas en altura ha permitido el regreso de polinizadores (abejas y mariposas) a zonas del centro de la ciudad donde habían desaparecido.

    Educación y Comunidad: Ha fortalecido el tejido social, convirtiendo azoteas antes inutilizadas en puntos de encuentro vecinal donde se intercambian cosechas.