En un giro clave para la política energética regional, las empresas Shell y Qatar Energy abandonaron oficialmente sus proyectos de exploración en el Mar Argentino en abril de 2026.

El Impacto: El cese de estas operaciones se produce tras años de presión social y judicial (campaña «Atlanticazo») y marca un precedente en la transición hacia una matriz energética que prioriza la conservación de la biodiversidad marina sobre los combustibles fósiles.

El Mar Argentino ya puede tomar un respiro. A pesar del constante rechazo de la población, las empresas petroleras insistieron durante años en avanzar sobre el Mar Argentino con el desarrollo de la industria offshore de hidrocarburos y sus promesas de progreso. Hoy dos de ellas no tienen más remedio que retirarse con la cabeza baja, sin dejar ni un barril.

Cuando las empresas petroleras llegaron a nuestras costas, lo hicieron con bombos y platillos, prometiendo una prosperidad que nos sacaría de cualquier crisis económica. Hoy ese sueño extractivista se cae en silencio y siguen retirándose una tras otra del Mar Argentino por la puerta chica. La “riqueza incalculable” de petróleo en el mar resultó ser un desierto comercial.

Siguiendo el fracaso de la noruega Equinor (quien en 2024 tuvo que abandonar las perforaciones en el Pozo Argerich, bloque CAN100), ahora son las empresas Shell y QatarEnergy las que firman su retirada. Después de no encontrar resultados geológicos alentadores, la Secretaría de Energía de la Nación dio de baja los permisos (Res. 73 y 87/2026) que les había otorgado en 2019 para realizar exploración sísmica a 190-200 km y300 km de las costas de Mar del Plata (bloques CAN 107 y CAN 100), desactivando los proyectos extractivos de gas y petróleo que amenazaban nuestro ecosistema marino en la Cuenca Argentina Norte.

En medio de la actual crisis climática, es un alivio ambiental que no se siga expandiendo la frontera petrolera en una zona donde la actividad nunca se desarrolló, con riesgos de derrames que serían irreparables y, que además es un área de alimentación y tránsito de especies icónicas como la Ballena Franca Austral y el principal corredor biológico de nuestro mar.

Lo que las petroleras callan: se van pero quedan impactos en el mar

El Mar Argentino es un sector del Océano Atlántico Sudoccidental que tiene una extensión de alrededor de un millón de kilómetros cuadrados. Allí ballenas, delfines y muchos otros animales que lo habitan son amenazados por las actividades petroleras.

¿Cuál es el saldo de esta retirada silenciosa? Durante la fase de exploración, el Mar Argentino fue sometido a bombardeos acústicos constantes. La exploración sísmica no es inocua: es un impacto real y violento sobre nuestro ecosistema. Los cetáceos ‘ven’ su mundo submarino a través del oído y de los sonidos. Necesitan escuchar para detectar presas y predadores, orientarse, comunicarse y reproducirse. Por ello, los disparos sonoros de la exploración sísmica afectan el tránsito, la alimentación y la reproducción de las especies animales marinas e incluso pueden provocar su muerte.

Además, para llevar adelante esas actividades dañinas se ignoraron advertencias técnicas, jurídicas y sociales. Todo a cambio de ABSOLUTAMENTE NADA.

Hoy nos preguntamos: ¿Dónde están los informes técnicos de estos daños? ¿Quién se hace cargo de haber perturbado nuestro “corredor azul” por un proyecto que las mismas empresas desecharon apenas dejaron de ver signos de ganancias? La mentira de la narrativa de desarrollo extractivista sale a la luz. Se sacrificó la paz del ecosistema marino por una apuesta especulativa que finalmente no dejó ni empleo ni energía para el país.

Se repite la historia: no escuchar a las personas sale caro

Desde que el el Ministerio de Ambiente de la Nación Argentina otorgó los primeros permisos a la empresa petrolera Equinor para realizar exploraciones sísmicas en el Mar Argentino fue la resistencia social, popular y conjunta de la ciudadanía y organización, asambleas y vecinos la que pudo retrasar durante varios meses/años la actividad petrolera en el mar. Muchísimas personas dijeron BASTA tomando las calles dando nacimiento a lo que hoy llamamos el #Atlanticazo: se multiplicaron las manifestaciones, las participaciones en audiencias públicas y protestas en Argentina y en otros países en contra de los proyectos petroleros.

© Gabriel Bulacio / Greenpeace
Desde las asambleas y organizaciones ambientales siempre advertimos que esto podía pasar. Dijimos que “no todo lo que brilla es oro” y que sacrificar el ambiente por intereses de unos pocos poderosos era un error histórico. Hoy, esa misma lógica amenaza nuestras reservas de agua dulce.

De la costa a los glaciares: una oportunidad para evitar el mismo final

El paralelismo es alarmante. Mientras las petroleras abandonan el mar después de dañarlo, el lobby extractivista puso en la mira la Ley de Glaciares. Senadores y diputados votaron reformarla para permitir actividades destructivas en áreas donde estaba prohibido operar. No podemos permitir que repitan el mismo esquema de “promesas vacías y daños reales” con nuestras más valiosas fuentes de agua. Reformar la Ley de Glaciares es ilegal, inconstitucional y no tiene licencia social.

Por eso, nuestra lucha no termina. Este es el momento de transformar la indignación en acción jurídica y política. Te invitamos a ser parte de la demanda colectiva más grande de la historia impulsada por Greenpeace, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas para impedir que toquen nuestros glaciares.

En un hito sin precedentes, la demanda sumó cerca de 900.000 adhesiones individuales en menos de 15 días. Además de los adherentes individuales, cientos de organizaciones de la sociedad civil y asambleas, entre ellas representantes de comunidades ya afectadas por daños socioambientales, acompañarán la demanda institucionalmente y con responsabilidad legal.

Y con el objetivo de brindar rigurosidad técnica y científica, junto a varias organizaciones, publicamos el documento “10 Mitos Y Falacias Sobre La Ley Nacional De Glaciares”, en el que analizamos críticamente los argumentos utilizados para justificar la reforma a la Ley de Glaciares y refutamos afirmaciones que carecen de evidencia o sustento empírico en los datos.

Ver nota completa en https://www.greenpeace.org/argentina/blog/problemas/oceanos/chau-petroleras-chau-falsas-promesas-shell-y-qatar-energy-abandonan-el-mar-argentino-con-las-manos-vacias/

Por Laura Colombo