Singapur es una isla con poquísima superficie para captar agua de lluvia. Durante décadas dependieron de la importación de agua de países vecinos, lo que era un riesgo estratégico. Hoy, gracias a la tecnología, son hidrológicamente independientes.
- La Tecnología: «Cerrar el ciclo»
El sistema NEWater no desecha el agua usada (de hogares e industrias); la trata mediante un proceso de tres etapas ultra-avanzadas:
Microfiltración: Elimina partículas microscópicas y bacterias.
Ósmosis Inversa: Una membrana tan fina que solo deja pasar las moléculas de agua, eliminando virus y metales pesados.
Desinfección UV: Un «bronceado» de luz ultravioleta que garantiza la pureza total del líquido.
- El Componente «Smart»
Para 2026, la red está totalmente digitalizada. Utilizan sensores IoT en tiempo real que monitorean la calidad del agua cada dos segundos. Si detectan la más mínima anomalía en una tubería, el sistema desvía el flujo automáticamente antes de que llegue a la red de distribución. Además, usan Inteligencia Artificial para predecir cuándo una membrana de filtrado necesita mantenimiento, evitando cortes en el suministro. - El Impacto Ambiental y Social
Resiliencia: Actualmente, el agua reciclada cubre el 40% de la demanda total de la ciudad, con el objetivo de llegar al 55% para 2060.
Educación: Lograron vencer el «factor asco» (la idea de beber agua que fue residual) convirtiendo las plantas de tratamiento en centros de visitantes tecnológicos y distribuyendo botellas de «NEWater» en eventos públicos como símbolo de orgullo nacional.

