Una de las ciudades es Nueva York con el triunfo del «Retrofit» Inteligente
En una de las mayores apuestas de descarbonización urbana, Nueva York ha comenzado la instalación masiva de 10,000 bombas de calor inteligentes en viviendas públicas.

El Modelo: A diferencia de los sistemas tradicionales, estas unidades utilizan IA para comunicarse con la red eléctrica (demand response), optimizando el consumo durante los picos de demanda.

Impacto Ambiental: Reduce drásticamente la dependencia de combustibles fósiles en edificios antiguos, que son la principal fuente de emisiones en ciudades densas. Este proyecto ha sido galardonado a inicios de 2026 por su capacidad de escalar la eficiencia energética en sectores vulnerables.

Otro modelo a tener en cuenta es la iniciativa europea y la campaña «Cities Heat Detox»
Durante 2025 y lo que va de 2026, el Covenant of Mayors ha impulsado este modelo que ya se aplica con éxito en ciudades como Oslo y Copenhague.

    El Modelo: Se centra en eliminar los combustibles fósiles de los sistemas de calefacción urbana (que representaban hasta el 72% del consumo en edificios europeos). Utilizan gemelos digitales (Digital Twins) para simular el impacto de nuevas infraestructuras verdes antes de construirlas.

    Impacto Ambiental: Copenhague está en la fase final para alcanzar la neutralidad climática, utilizando una red de semáforos inteligentes y sensores de calidad de aire que priorizan el flujo de bicicletas y transporte eléctrico sobre el tráfico fósil.

    La tercera ciudad destacada es Córdoba (Argentina): con sus Micro-bosques y Sensórica Solar
    Como modelo emergente en América Latina, Córdoba ha implementado en 2025/2026 un esquema de «Laboratorios Barriales del Clima».

    El Modelo: Destaca el proyecto «Célula de Bosque» (CDB), que utiliza pequeñas unidades de restauración ecológica monitoreadas por sensores EcoSen. Estos sensores miden la calidad del aire y humedad las 24 horas usando solo energía solar.

    Impacto Ambiental: Mitiga las «islas de calor» urbanas y regenera la biodiversidad en zonas degradadas, sirviendo como un modelo de bajo costo y alta tecnología replicable en otras ciudades del hemisferio sur.